jueves, 10 de enero de 2013

Buscamos explicaciones, y además de comprensible y sustentadas queremos que sean esteticas, armónicas y funcionales a alguna idea conocida. Como si el hecho de que lo aún no explicado fuera tan parecido a lo acostumbrado no fuera suficientemente frustrante en la esperanza de que haya algo más que esta agotada versión del paraíso, lo menos que podríamos hacer es esperar que todo lo que sabemos este mal, que estemos equivocados sobre la naturaleza de las cosas... deberíamos esperar con ansias equivocarnos para que el mundo sea otro siempre, para que la esperanza no muera nunca... el día que descubramos un absoluto decálogo de la vida deberíamos terminarla.. pues ella ya se terminó de esa forma.
La vida es por sobre todas las cosas cambiante, solo la muerte es estática... y nosotros, constantes intérpretes y transeúntes curiosos que llegan a su tumba el día que consideran que ya no tienen más que aprender.