viernes, 29 de febrero de 2008

Pire espacio temporal... por dios... creo que esto es grandísimo

“En ningún mundo puede ser posible que alguien oíga la noticia de que se puede volver en el tiempo y que esto sea cierto, porque si realmente alguien descubriera la forma de viajar en el tiempo, desde ese momento intentaría viajar y al lograrlo se daría cuenta que esto lo podría haber inventado antes entonces entraría a retroceder y dárselo a sí mismo en el pasado, entonces la fecha de invención siempre se borraría tras el viaje que cada vez intentará satisfacer el deseo del inventor de haberlo hallado antes. Esta situación nos lleva a la siguiente generosa certeza: sabemos por seguro que nadie ha inventado ya el viaje en el tiempo, pues seguimos aquí, aunque lamentablemente el momento contrario… cuando pudiera parecer que alguien lo ha inventado, ese verdadero momento, nunca lo vislumbraremos a tiempo ni lo vislumbraremos en absoluto”. Esto es quizás el único elemento de la lista de cosas que jamás podremos saber nunca.

Esto también habla de la forma que tiene el final del tiempo … en esta estructura… sobre el final del mundo, o bien nadie descubre el viaje en el tiempo y entonces el final del tiempo es trunco, o alguien lo descubre y siempre es una punta redondeada que vuelve a algún punto del pasado, provocando el rápido acortamiento del tiempo y la extinción inminente del mismo, o una tercera opción, la forma de un mundo en el que nació una persona que sí inventó el viaje en el tiempo pero decidió ir al futuro, se pasó del fin del mundo y pereció al llegar a una fecha en la que no había mundo. Como dijimos esto último puede haber pasado…. Pero no que alguien supiera de ello. Así que seguimos pudiendo asegurar que sigue siendo imposible que alguien sepa en este momento que se logró el viaje, pues si el viajero elige el futuro nosotros llegaremos al fin del mundo sin saber de él ya que él se ha ido más allá.

viernes, 15 de febrero de 2008

Viernes

Un viernes es como cuando comienza el final de una película, el momento en el que cierran las historias...
Algunas con un mensaje en la almohada, otras con un matrimonio muy gracioso entre un travesti y un gordito super enamorados, la historia de la vieja amarga que se conecta con el asesino a sueldo encariñado con ella y viniéndola a visitar al asilo.
Con un extraño gusto a saga, el viernes nos deja la idea de que la niña más tímida del colegio tuvo sexo con el zombie en un punto ciego del film y que se viene la segunda parte.
Se escucha un punk rock melódico que nos divierte y nos emociona a la vez ... nos inunda la sensación de que la vida está bien tal cual es, y no importan los heridos arrastrándose por la calle principal, no importa el horizonte minado de explosiones y helicópteros zumbando, solo importa el héroe con un brazo roto, con su chica besándolo con furia sin importarle su cara ensangrentada, y la mano de él presionando su cintura, como si fuera ella el último salvavidas que quedaba en el barco, que se acaba de hundir con el arma mortal en su bodega... y que queda latiendo en el fondo del mar.

Viernes, no es el final..