jueves, 16 de agosto de 2012

el error

Hace mucho, en tiempos más puros, se cometió el error
La causa: la vanidad.
La magnitud del hallazgo fue origen y ocaso al mismo tiempo y en ese lapso se encuentra todo nuestro y transitar, nadie se aparta de ese camino porque en si no existe otro, en esta empresa estamos todos a cada momento aunque nos creamos las más armadas excusas y elucubraciones.
El día que se le puso nombre al amor, se fabricó la más grande casa de espejos jamás construida cuyos reflejos desdibujaron el centro de todo asunto a partir de allí y ya no supimos lo que es querer, lo que fue, lo que será.
La palabra amor prometió una síntesis excitante y divertida para aquel maravilloso concepto, lo haría universal y transferible, portátil y en las más variables presentaciones. prometió tanto que ese producto.... el de las prestaciones del amor, se volvió incluso más deseable que el propio producto inicial... todos quieren tener amor, hacer el amor, contagiar el amor.... y el amor nunca fue una cosa o la otra.... no se da, no se pide, solo se vive o se mal interpreta, se lo pierde de vista o jamás se comprendió.
Nos vendieron los restos de cuanto les quedo de su proceso de refinación... lo inventaron en una noche de ron, diversión, risa y luego lo demás..., nuestros intentos de escribir lo que se perdió esa noche,  lo que se consumió felizmente esas horas, como una llama que está devastando la mecha que la alimenta, se cierra sobre su nacimiento, se aviva deglutiendo su vida hasta que se va.
Hoy todos ven el espejo que quieren o les enseñaron a ver... hablan del amor, "hacen el amor"...pero el amor ya está hecho y emite todo el tiempo.... sólo hay que sintonizar con él.
Y no le pidas más que ser buenos compañeros de viaje, porque quienes le pusieron nombre al amor fueron mártires y verdugos, que por ambición perdieron la llave entre mil copias que ellos mismos fabricaron...
No hay tipos de amor, sino más bien una larga lista de oportunidades de disfrutarlo.
Ponerle nombre fue un error imposible de contener, quién no quiere retener un sueño bueno?
Quien conoce al amor, lo rescató en esa sensación, quien sienta que no lo tiene, confirma que no ha oído su canto y hasta necesitará ponerle un nombre y verlo en todo, su miopía le esconde la posibilidad de buscar, le ata sus manos, le apalea sus alas para que no sepa que el amor es la unidad básica del todo así que es en vano buscar... el amor siempre está ahí y todo lo que no es amor... es una deformación de quien o quienes inventan un mundo que solo trabaja a su íntimo y sucio beneficio.
El error viene siendo hoy en día creer en todos los moldes que ellos crearon, para esconder tras los espejos del engaño, lo que en realidad es el mundo.

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