sábado, 31 de agosto de 2013

Eres lo que crees

Un hombre lo había convencido en un bar de que era muy inteligente, gran parte de su argumento se basaba en la propia inteligencia de aquel hombre que a las claras indicaba que sus comentarios no eran meras opiniones infundadas sino que había que tomar su razón, como un tronco de acontecimientos que hablaban por si solos, negar la apreciación de alguien que parece inteligente, es al menos arriesgado.
En pocos minutos la charla había derivado tan paulatinamente a otros temas, sin la menor pérdida de aparente nivel, que no importaba lo fantástico de la temática que se llegara a abordae, nunca parecía perderse la noción de verosimilitud o al menos beneficio de la duda para el tópico... pero en sí, ya hablaban sobre extraterrestres.
Pronto hasta el funcionamiento de la máquina que proyecta los rayos que dibujan la realidad era comprensible, debido a lo amena de la charla, sin un solo conocimiento de ingeniería, ese licor debía ser bueno, porque de repente el hombre no sabía como había vivido tantos años como un excelente empleado de limpieza sin un proyector de materia +12. El humano era una construcción de partículas compleja que fascinaba, y aunque la idea parecía carecer de toda esa estructura de la que estaba acostumbrado a escuchar, al menos desde lo poco que sabía sobre anatomía, botánica, esas cosas que se leen en consejos de Revista Selecciones por ejemplo, lo que escuchaba de aquel hombre tenía al menos una lógica interna, hablaba de los seres humanos como sustancias más bien parecidas a los cristales y los líquidos y la manera en que reflejaban la luz definiendo y modificando su desarrollo, constitución, estado y hasta su destino, pero qué incómodo era olvidarse de conceptos como la piel, los músculos, la sangre, si todo debía imaginarse reducido tan solo a haces o partículas.
Cuando comenzaba a sentir que la cerveza estaba caliente, lo llenaba una sensación de rechazo que le provocaba el urgente deseo de irse a su casa, retomar su vida, morder su dolor y dormir deseando con fuerza conseguir trabajo al otro día... exactamente inmerso en esa furia, justo en ese momento el hombre vuelve a repetirle que considera que es una persona muy inteligente... pero esta vez corrige su expresión y simplemente le dice que no está dándole su opinión sino que viene en una misión importante y que tiene como objetivo número 1 que él comprenda que no lo considera una persona inteligente sino que lo sabe a ciencia cierta pues lo indica el scanner lumínico, que viene a traerle un mensaje y que por favor se concentre.
Los inteligentes son una raza que en realidad no tiene nombre como cualquiera de las otras y que solo se llama así pues las otras razas decidieron ponerle nombre... poner nombre a las cosas indica un bajo nivel de luminosidad en la composición de la masa, las personas bajas de energía son simplemente personas normales, conforme los cristales confluyeron por orden de "los dueños" la luz iba dibujando seres más livianos, más luz y menos materia, de estos hay 12 razas, cuando la persona llega a un nivel máximo de luz, su masa es solo una imagen con todas las características de la masa común pero con una presencia solo virtual en el plano del mundo, el hombre viene a decirle que ambos son seres absolutos de luz y que tienen que partir.
El hombre se da cuenta que esa debió ser su última copa... pero ya la había bebido.

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